"El mundo era tan reciente,
que muchas cosas carecían de nombre,
y para mencionarlas
había que señalarlas con el dedo."
100 Años...

domingo, 19 de febrero de 2017




I: No soy un santo y, por ende, no estoy libre de pecado. 
Por la noche hice algo malo, y me despierto por la mañana y me siento muy incómodo. 
De pronto recuerdo lo que enseña el budismo, que no ocultar los pecados 
es lo mismo que el arrepentimiento. Y entonces empiezo a contar mi pecado 
a todos los que me rodean, sean extraños o viejos amigos. ¡Ah! ¿No es esto felicidad?


La importancia de Vivir
Lin Yutang




lunes, 9 de enero de 2017



¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Sólo hay una pregunta
que merece la pena hacer, hermosa doncella,
¿dóooonde está
el
almaaaaa?

sino la pregunta más importante
para ver dentro y detrás,
para sopesar el valor de todo lo que vive,
¿dóooonde
estáaaa el
almaaaa?
¿Dónde está el alma?
¿Dónde está el alma?

Sal al bosque, sal enseguida. Si no sales al bosque,
jamás ocurrirá nada y tu vida no empezará jamás.
Sal al bosque,
sal enseguida.
Sal al bosque,
sal enseguida.



Clarissa Pinkola Eestés









sábado, 10 de diciembre de 2016



508

Estoy concedida - ya no les pertenezco -
el nombre que dejaron caer sobre mi faz
con agua, en la iglesia de campo
terminó de gastarse, hoy,
pueden dejarlo con mis muñecas,
mi infancia, y los hilos de los conos,
que terminé de hilar -
bautizada, anteriormente, sin elegirlo,
pero esta vez, consciente, de la gracia -
en un supremo nombre -
llamada a mi consciencia - el creciente cayó -
el arco de la existencia total, se llenó,
con una pequeña diadema.
Mi segunso rango - demasiado pequeño el primero -
coronada - exultando - en el pecho de mi padre -
una inconsciente reina -
pero esta vez - adecuada - erecta,
con voluntad de elegir, o rechazar,
y yo elegí, sólo una corona --

Emily Dickinson

jueves, 24 de noviembre de 2016



En el desierto de mi alma soñé colores. En el cuerpo habitado que soy
caminé senderos nunca antes transitados, sin embargo
estos fueron soñados por todas las vidas que me precedieron,
por mis difuntas almas queridas.

Y así, en nombre del azul turquesa, el rojo sangre
y el pálido blanco que conforman mi anhelo, cambio y cedo
todo el lastre de siglos
por este presente de vergel y vida.