"El mundo era tan reciente,
que muchas cosas carecían de nombre,
y para mencionarlas
había que señalarlas con el dedo."
100 Años...

sábado, 22 de abril de 2017


...Modo de calcular el tiempo no había; cada vez que nos poníamos a contar las vueltas de la nébula empezaban las discusiones, porque en la oscuridad no había puntos de referencia; y terminábamos peleando. Por eso preferíamos dejar transcurrir los siglos como si fueran minutos; no quedaba más que esperar, permanecer a cubierto mientras se pudiera, dormitar, llamarse de vez en cuando para tener la seguridad de que estábamos todos, y –naturalmente– rascarse; porque, por mucho que se diga, todo aquel remolino de partículas el único efecto que producía era una picazón molesta.

Al Nacer el día.
Italo Calvino

lunes, 10 de abril de 2017

327

Antes de que se apague mi vista
también me gustaría ver -
como otros seres, que tienen ojos
y no conocen otro modo --

pero si me dijeran - hoy - 
que podría tener el cielo
para mí - yo os digo que mi corazón
se partiría, por su dimensión --

las praderas - mías -
las montañas - mías -
todos los bosques - infinitas estrellas -
tanto mediodía como pudiera abarcar
entre mis limitados ojos -

los movimientos de los pájaros zambullidores -
el ambarino camino de la mañana -
para mí - mirarlos cuando yo quiera -
las noticias me matarían --

tan seguro - conjetura - sólo con mi alma
sobre el vidrio de la ventana -
cuando otros seres ponen sus ojos -
a resguardo del sol --


c. 1862
EMILY DICKINSON







jueves, 23 de marzo de 2017

Vuelve a sonar en mí



Sumaré aires felices
apoltronados y frescos
a mi aliento.
Caminaré rota y descocida
por el secreto del sol.
Sostendré mi mano
imprecisa, y crearé un
mundo con ella.
Al sonido de la primer mañana
mis ojos guardarán 
tu belleza. Y así, tan sencillo 
y nuevo, el vuelo sutil 
encontrará su forma.
El orden, en todo.




https://play.spotify.com/track/703JRqET3dGlCcDNjshzZJ


lunes, 13 de marzo de 2017



Sortear el lazo
amalgamar el corazón
con lo que es.
En un intento desesperado
hacia el abismo de mi suerte



domingo, 19 de febrero de 2017




I: No soy un santo y, por ende, no estoy libre de pecado. 
Por la noche hice algo malo, y me despierto por la mañana y me siento muy incómodo. 
De pronto recuerdo lo que enseña el budismo, que no ocultar los pecados 
es lo mismo que el arrepentimiento. Y entonces empiezo a contar mi pecado 
a todos los que me rodean, sean extraños o viejos amigos. ¡Ah! ¿No es esto felicidad?


La importancia de Vivir
Lin Yutang