Hay que mantener caliente tu vientre y tu útero, se conectan con tus pies y tus raíces. Mantén tu fuego prendido y tu vasija humeando, mantén tus vientos equilibrados y tus elementos girando.
Lucrecia Astronauta
martes, 4 de diciembre de 2018
Hubo un Ciprés perdido en el tiempo, que incondicional al SER se preguntó: Quién soy? El espejo de su mente latía en un canto. Amparado en el espacio desplegó sus alas, al vuelo del alba anidó la vida que cruzaba el cielo, firmamento celeste que acababa de ser y seguía siendo en su alma. Todos los días de todos los soles se recordaba mundo, se sabía todo y completo. Pero no conocía aun su nombre.
Las raíces lo guiaron en vuelo profundo, hacia el núcleo de su sangre. La salvia lo llovió por dentro nutriendo el camino. La luz trajo calor y el calor abrió su sonrisa, o su ojo. En ese momento infinito descubrió a su lado al Arrayán, al paraíso mismo, y al verlo todo supo por fin que YOSOY. Mi nombre es Ciprés, o mar, águila o molusco. Porque siempre ha sido y será, el amor que nace en mil nombres. Fractales del todo.
jueves, 8 de noviembre de 2018
Otra vez la aventura, La mochila, la ruta y los recursos que surjan en el camino. Otra vez lo desconocido para conocer algo. Otra vez el inicio. Solo porque si, porque toca y resuena. Porque así es el movimiento. 11:11 Porque es más fácil quedarme en casa. Pero no.
Estamos corridas del Statu Quo, la misma normatividad lo está a veces se asume a ciegas, clandestinamente. Tenemos vergüenza y miedo de lo que somos nos cuesta trascender lo que pensamos y nos designa. Olvidamos que estamos hechxs de estrellas y estallamos creando galaxia cuando toca cambiar y expandirse.