Que placer es sentir la vida como un gran sueño, donde todxs estamos siendo soñados por ella. Sentirme a mí misma como un sueño cálido y disfrutarlo todo... Y sentirse en casa.
Ser partícipe de un gran momento,
personal, humano. Vibrar, crear mundo.
viernes, 27 de abril de 2018
Siempre y en lugares recupero mi ser. Vuelvo a eso infinito que me nutre. Escalo en mí frecuencias de amor y me desapego del fracaso futuro. Camino ríos de monte, en cada latido de cada árbol te respiro. Y siento ahí dentro la presión de un sueño, que es llave y cerradura a la vez. Años de milenios lo llevo esperando. Pero en breve ES, y ya está pariendo. Môme.
hasta diluirme en tu sangre somnolienta, y conocerme al revés, y salirme y verme al verte. Hubiera querido masticar la noche y tragarla muy despacio hasta vomitarla y detenerla. Hubiera querido que tus pies helados se quedaran atracados en la cama y yo atracarme en tu cuerpo cálido y hacernos esclavos infinitos de las ganas. Hubiera querido muchas cosas alargar la distancia de mi cuerpo abarcarme y abarcarte más... Entrar, ser vos, salir, dejar de serlo. Apretarte, apretarme. Estar siempre mojada de tus hijos, llenarme las manos con tu pelo, recorrer con mi lengua las raíces de tus cosas, todo muy rápido, ¡todo al mismo tiempo...! pero el tiempo se viene y hay que caminarlo para hacerlo. Porque desde allá, desde donde el carajo está siendo razonado, y el fusil ya se abre paso entre los dedos porque el hambre ya se transformó en bostezo largo y el sueño, como el pan, en un misterio. Se oye un grito gritando para todos. El que no quiera escuchar, se irá muriendo… Hubiera querido tantas cosas, dije, y no me alcanzó el tiempo.
MARÍA ROSA PARGAS
Gualeguaychense.
* Poema escrito dentro de la cárcel de Rawson, después de la Masacre de Trelew,
pensando que su compañero Alberto Miguel Camps había muerto.
Están lloviendo mujeres,
Un vendaval de polleras,
Risas, lágrimas, banderas,
Desafiando a los poderes.
Están lloviendo mujeres
se asustan las tradiciones.
Las viejas en los balcones
No se mojan de mujer;
No se animan a coger
Sus nuevas obligaciones.
Llueven sin parar mujeres
Mojan las plazas repletas.
A cántaros llueven tetas
Que no hicieron los deberes.
Llueven sin parar mujeres
Y enfrentan la guerra santa.
La lluvia de nenas canta
Reclama torrencialmente
Con un pañuelo valiente
Desatado en la garganta.
Las columnas torrenciales
Empiezan a caer de a gotas.
Pisan las baldosas rotas
Y saltan las catedrales.
Las columnas torrenciales
Avanzan regando el suelo.
La lluvia se suelta el pelo
Frente al altar sacrosanto.
Y parece mientras tanto
Que se está cayendo el cielo.
Están matando las lluvias,
Por más que se quieran vivas,
¿Porque son provocativas,
Porque se tiñen de rubias?
Están matando las lluvias
Y por eso están reunidas.
Para salvarse las vidas
Hacen lo que se les cantan.
Y por eso se levantan,
Por otras lluvias caídas.
Por eso están desbordadas
Se vienen fuertes crecientes
Mojando los expedientes
como un mar de sudestadas.
Por eso están desbordadas
Son un río de estandartes.
Anuncian lluvia hasta el martes,
Hasta el culo de los jueces.
Nunca llovió tantas veces
Libertad por todas partes.
Está lloviendo mujer.
Nos están mojando a todos.
Felices codos con codos
Las polleras con poder.
Está lloviendo mujer,
Dicen que no va a parar.
El tiempo va mejorar.
Están lloviendo gurisas.
Están lloviendo las risas
Que ya no van a matar.
Wilson Saliwonczyk