"El mundo era tan reciente,
que muchas cosas carecían de nombre,
y para mencionarlas
había que señalarlas con el dedo."
100 Años...

miércoles, 10 de febrero de 2016

ALMA MÍA

Alma mía, perdura en tu idea divina;
todo está bajo el signo de un destino supremo;
sigue tu rumbo, sigue hasta el ocaso extremo
por el camino que hacia la Esfinge te encamina.

Corta la flor al paso, deja la dura espina;
en el río de oro lleva a compás el remo;
saluda el rudo arado del rudo Triptolemo,
y sigue como un dios que sus sueños destina...

Y sigue como un dios que la dicha estimula,
y mientras la retórica del pájaro te adula
y los astros del cielo te acompañan, y los

ramos de la esperanza surgen primaverales,
atraviesa impertérrita por el bosque de males
sin temer serpientes, y sigue, como un dios...


Rubén Darío



Al ras de todos los suelos



En el barro que me nutre
bailo sin un destino
el porqué quedará para otros.
En el principio de la danza
mi cuerpo guardó su memoria
creció en rincones sin luz
y en aquellos sótanos se hizo un nombre.

Hacia qué siglos llegarán los pies
que comenzaron su danza
mucho antes del alba
y más debajo de la tierra.

Acá mis sueños por despertarse,
un suelo que recibe mi peso
y estas ganas de volar


viernes, 29 de enero de 2016




Sumaré aires felices
apoltronados y secos
a mi aliento.
Caminaré rota y descocida
por el secreto del sol.
Sostendré mi mano
imprecisa, y crearé un
mundo con ella.
Al sonido de la 1er. mañana
mis ojos guardarán 
tu belleza. Y así, tan sencillo 
y fresco, el vuelo sutil 
encontrará su forma.
El orden y todo.







domingo, 24 de enero de 2016


Camino un sendero extraño
mi alma oscila entre
la incertidumbre y la certeza.

Aquieto tímidamente la duda que
vuelve siempre a zambullirse en mí

Mientras las horas pasan 
se va quebrando el destino
y las promesas siguen intactas
cumpliéndose lentamente...
un a otra reclaman mi fe.

Yo camino
y el sendero va existiendo
a la par de mi persona.





viernes, 25 de diciembre de 2015



Nadie guarda el sol en sus manos
pero todos tenemos un poco de su luz.
Hecho el tiempo del silencio nocturno
hecha la espera fecunda
el alba destella amorosamente.
Y en esa melodía cósmica
todos quedamos impresos.
Las partículas corporales nos hacen uno
y cantamos la grandeza de un nuevo milagro.
Que despunte en hilos silenciosos
el amanecer de unos ojos tan esperados.