"El mundo era tan reciente,
que muchas cosas carecían de nombre,
y para mencionarlas
había que señalarlas con el dedo."
100 Años...

viernes, 21 de mayo de 2010

Es llegada la hora de los verdaderos patriotas. Se acerca al Río de la Plata una expedición de diez mil españoles. Ya no se trata de encarecer y exaltar las virtudes republicanas, ni es tiempo de exhortar a la conservación de las fortunas o de las comodidades familiares. El primer interés del día es el de la vida: este es el único bien de los mortales. Sin ella, también perece con nosotros la patria. Basta de ser egoístas para empeñar el último esfuerzo en este momento único que para siempre fijará nuestra suerte. A la idea del bien común y a nuestra existencia, todo debe sacrificarse. Desde este instante el lujo y las comodidades deben avergonzarnos... Desde hoy quedan nuestros sueldos reducidos a la mitad. El empleado que no quiera donar lo que deja de percibir recibirá un boleto para su abono en mejores circunstancias. Yo graduaré el patriotismo de los habitantes de esta provincia por la generosidad. Cada uno es centinela de su vida.

José de San Martín.

domingo, 9 de mayo de 2010

Y uno aprende

Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma,
y uno aprende que amar no significa acostarse,
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo, uno aprende que, si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno es realmente fuerte, que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada día uno aprende.


J.L.Borges

domingo, 25 de abril de 2010

Cuando la mar, la mar

Cuando la mar, la mar se torna apaciguada, calmada,
suele la mar robar azules de los cielos.
Se quita, ella se quita su gris, su opaco velo, su velo,
mientras se empieza a despedir la madrugada.

Cuando la mar, la mar se torna compañera de veras
le da su seno intenso, inmenso el hombre hermano.
Y ella le ofrece la pesca entre las manos, sus manos,
para romper así su calma mañanera.

Cuando la mar, la mar se torna por el día, melodía
del pájaro salado y salada la piragua,
fugaz canción, razón, que sale de las aguas, sus aguas,
te calmará la sed, tu sed del mediodía.

Cuando la mar, la mar se torna cariñosa y hermosa
suele llevarte lejos, tan lejos con la brisa,
a la rojiza raya rojiza que en la tarde rojiza
allá en el horizonte se posa y se reposa.

Cuando la mar, la mar se torna retrechera y artera
se oyen pelear, pelea la noche y lo turquesa.
Se ve llegar de pronto y pronto la tezada triste,
tal vez afortunadamente pasajera.

Cuando la mar, la mar oscura y meditada, cansada,
se enciende con la luna, su luna y las Antillas
parece renacer, nacer de sus sencillas orillas
para volverse nueva, de nuevo apaciguada.

Cecilia Todd